www.eximagen.es
Registrate y elimina parte de la publicidad


BUSCADOR EXVAGOS

Historia., La lanza de Longinos, Adolf Hitler Y El Ocultismo:


Retroceder   ExVagos. > Zona Bla Bla > Ateneo > Historia.


La lanza de Longinos

Respuesta
 
LinkBack Herramientas Desplegado
 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#1  
Antiguo 17-Jan-2009, 05:02
Avatar de angel8386
Colaborador
 
Fecha de Ingreso: September-2008
Ubicación: Quiero ser el administrador en lugar del administrador
Mensajes: 7.694
Gracias: 15.466
Le dieron las gracias 19.970 veces en 5.166 Posts
Pionero Medalla Cruz de Hierro 
Predeterminado La lanza de Longinos

Adolf Hitler Y El Ocultismo: La Lanza De Longinos


La lanza sagrada que atravesó el costado de Cristo en su crucifixión llegó a las manos de los guerreros teutónicos, quienes la convirtieron en su talismán. En el siglo XX, Hitler, que conocía su significado místico, se apoderó de ella.
Un soldado romano se asegura de que Cristo ha muerto clavándole una lanza.
En 1913, por las calles de Viena, un miserable ex estudiante de arte intentaba en vano ganarse la vida vendiendo pequeñas acuarelas. Ocasionalmente, cuando el frío le impedía salir a la calle, vagaba por los corredores del museo del palacio Hofburg. Se sentía especialmente fascinado por un conjunto de piezas valiosas, conocidas como «las insignias de los Habsburgo». Entre ellas el joven vagabundo Adolf Hitler prestaba especial atención a la Santa Lanza, que la leyenda identifica con la que atravesó el costado de Cristo después que éste expirara en la Cruz.
La leyenda de la Santa Lanza se origina en el Evangelio según San Juan, 19: 33-37:
... pero llegando a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero; él sabe que dice verdad para que vosotros creáis; porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura: «No romperéis ni uno de sus huesos». Y otra Escritura dice también: «Mirarán al que traspasaron». El versículo siguiente cuenta cómo José de Arimatea obtuvo permiso para llevarse el cuerpo de Jesús y, ayudado por Nicodemo, lo colocó en una tumba en la noche de viernes santo.

Otras tradiciones orales y escritas, que comenzaron con los primeros cristianos y continuaron en la Edad Media, aseguran que el rico judío José de Arimatea se preocupó de preservar la cruz, los clavos, la corona de espinas y el sudario del que Cristo se levantó al tercer día. Por medio de las claves que dejó José, Helena, la madre del primer emperador cristiano, Constantino, pudo redescubrir estas reliquias.
Pero, según las mismas tradiciones, José había empezado su colección antes de la muerte de Cristo: después de la última cena, guardó la copa en la que Jesús había consagrado el pan y el vino. Después de la Resurrección, José conservó la copa junto con la lanza citada en el Evangelio: fueron llamados, respectivamente, el Santo Grial y la Santa Lanza.
Los viajes posteriores de José con el Grial y la Lanza fueron tema de relatos folklóricos y leyendas en casi todos los países de Europa. En España, en la catedral de Valencia se conserva uno de los «Santos Griales» mejor documentados: se dice que los primeros papas lo habían utilizado en Roma (adonde lo habría llevado San Pedro) hasta el año 258, en que fue enviado por San Lorenzo a Huesca, para rescatarlo de la persecución imperial. Posteriormente estuvo en San Juan de la Peña y en Zaragoza. Pero ésta es sólo una de las muchas historias en torno al Grial.
Los escritores medievales, comenzando por el poeta francés Chrétien de Troyes alrededor de 1180, vincularon el destino del Santo Grial y de la Santa Lanza con la aventura del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda, sobre todo con Lanzarote, Gawain y Perceval.
Paralelamente a estas historias -basadas en tradiciones celtas y en fragmentos de hechos históricos- subsistía la historia de que la Lanza, por lo menos, había sobrevivido a los siglos, pasando a veces a buenas manos, a veces a otras menos dignas. Quien la poseía adquiría un poder que podía ser usado para el bien o para el mal.
A principios de este siglo existían por lo menos cuatro «Santas Lanzas» en Europa. Quizá la más conocida fuera la que se conservaba en el Vaticano, aunque la Iglesia Católica parecía considerarla sólo una curiosidad. Ciertamente, las autoridades papales nunca le atribuyeron poderes sobrenaturales.
Una segunda lanza estaba en París, adonde había sido llevada por San Luis en el siglo XIII, cuando volvió de la cruzada a Palestina.
Otra, conservada en Cracovia (Polonia), era sólo una copia de la lanza de los Habsburgo. Ésta es, posiblemente, la que posee una genealogía mejor. Fue descubierta en Antioquía, en 1098, durante la primera cruzada, pero el misterio -y posiblemente la imaginación oscurecieron las circunstancias del hallazgo. Los cruzados habían sitiado con éxito la ciudad y la habían ocupado, cuando una banda de sarracenos fuertemente armada llegó e invirtió la situación, encerrando a los cruzados dentro de las murallas de la ciudad. Tres semanas después la comida y el agua escaseaban, y la rendición parecía el único camino. Entonces, un sacerdote dijo haber tenido una visión milagrosa de la Santa Lanza, enterrada en la iglesia de San Pedro. Cuando las excavaciones en ese sitio revelaron la presencia de una lanza de hierro, los cruzados se sintieron llenos de un renovado ardor y rompieron el cerco, derrotando a sus enemigos.
La hoja de la lanza de los Habsburgo, la que según parece atravesó el costado de Cristo crucificado. Al tratarse de una reliquia sagrada, la hoja de hierro fue reparada varias veces con plata y oro durante su larga historia. Ahora la mantienen unida un alambre y una funda con inscripciones.
Las tradiciones germánicas, que no coinciden demasiado con esas fechas, afirman que la lanza de los Habsburgo fue llevada como talismán por Carlomagno, en el siglo IX, durante 47 campañas victoriosas. También le había conferido poderes de clarividencia. Carlomagno murió cuando la dejó caer accidentalmente.
La lanza pasó a manos de Heinrich el Cazador, quien fundó la casa real de Sajonia y empujó a los polacos hacia el este... una prefiguración de su propio destino, pudo haber pensado luego Hitler. Después de pasar por las manos de cinco monarcas sajones, llegó a manos de los Hohenstauffen de Suabia, que les sucedieron. Un destacado miembro de esta dinastía fue Federico Barbarroja, nacido en 1123. Antes de morir, 67 años más tarde, Barbarroja conquistó Italia y obligó al Papa a exiliarse; de nuevo, Hitler bien pudo haber admirado la dureza brutal de aquel personaje, combinada con una personalidad carismática que fue la clave de su éxito. Pero, al igual que Carlomagno, Barbarroja cometió el error de dejar caer la lanza mientras vadeaba un arroyo en Sicilia. Murió pocos minutos después.


La Fascinación De La Lanza


La escena final de Parsifal, la última ópera de Wagner. A Hitler le fascinaba la leyenda en que se basa la ópera.
Ésta era la leyenda del arma que tanto fascinaba al joven Hitler. Durante su primera visita a la lanza la estudió con todo detalle. Medía 30 cm de longitud, y terminaba en una punta delgada, en forma de hoja; en algún momento, el filo había sido ahuecado para admitir un clavo -al parecer, uno de los usados en la crucifixión-. El clavo estaba sujeto con un hilo de oro. La lanza se había partido y las dos partes estaban unidas por una vaina de plata; dos cruces de oro habían sido incrustadas en la base, cerca del puño.
Estos detalles que describen la fascinación de Hitler ante la lanza de los Habsburgo provienen del testimonio del doctor Walter Johannes Stein, matemático, economista y ocultista que afirmaba haber conocido al futuro Führer justo antes de la guerra del 14. Stein, que había nacido en Viena en 1891, era hijo de un rico abogado. Sería un erudito y un aventurero intelectual hasta su muerte, en 1957. Se licenció en ciencias y se doctoró en investigaciones psicofísicas por la Universidad de Viena. Luego se convirtió en experto en arqueología, arte bizantino primitivo e historia medieval; durante la primera guerra mundial, como oficial del ejército austríaco, fue condecorado por su valor.
En 1928 publicó un excéntrico panfleto, Historia del mundo a la luz del Santo Grial, que circuló por Alemania, Holanda y Gran Bretaña. Cinco años después, el Reichsführer Heinrich Himmler ordenó que se obligara a Stein a trabajar en el «Buró ocultista» de los nazis, pero Stein huyó a Gran Bretaña. La segunda guerra mundial le sorprendió trabajando como agente del espionaje británico. Después de colaborar en la obtención de los planes de la «Operación Sealion» -la invasión de Inglaterra que proyectaba Hitler- fue consejero de Churchill, como asesor sobre las creencias ocultistas del líder alemán.
Stein nunca publicó sus memorias, pero antes de morir se hizo amigo de un ex oficial de comandos de Sandhurst, ahora periodista, Trevor Ravenscroft. Usando las notas y las conversaciones de Stein, Ravenscroft publicó en 1972 el libro Spear of Destiny (La lanza del destino) que por primera vez llamó la atención del público sobre la fascinación que sentía Hitler por la lanza de los Habsburgo.
¿Qué atractivo podía ofrecer la Santa Lanza, un símbolo cristiano, para el ex católico y violentamente anticristiano Adolf Hitler? Ya se había entregado a violentos desvaríos antisemitas, era un devoto discípulo del Anticristo de Nietzsche y sostenía su condena del cristianismo como «la última consecuencia del judaísmo».
Parte de la respuesta se encuentra en una tradición ocultista medieval vinculada con la historia de la Santa Lanza. Como cuenta el evangelio de San Juan, el soldado romano que hirió el cuerpo de Cristo cumplió, sin saberlo, las profecías del Antiguo Testamento (los huesos de Cristo no serían rotos). Si no hubiese hecho lo que hizo, el destino de la humanidad habría sido diferente. Según San Mateo y San Marcos, la verdadera naturaleza de Cristo fue revelada en ese momento al soldado, que se llamaba Cayo Casio Longinos: «Viendo el centurión que estaba frente a Él de qué manera expiraba, dijo: Verdaderamente este hombre era hijo de Dios». (San Marcos, 15:39)
Para la mentalidad ocultista, un instrumento usado para un propósito tan importante se transforma en un foco de poder mágico. Y, como dice suscintamente Richard Cavendish, hablando del Grial y la Lanza en su libro El rey Arturo y el Grial:
Una cosa no es sagrada porque es buena. Es sagrada porque contiene un poder misterioso y terrible. Es tan poderosa para el bien o el mal como una fuerte descarga eléctrica. Si es mal usada, por importantes y comprensibles que sean las razones, las consecuencias pueden ser catastróficas para personas totalmente inocentes.
La entrada triunfal de Hitler en Viena, en marzo de 1938. El Führer ordenó trasladar a Alemania el tesoro de los Habsburgo, incluida la Santa Lanza.
Según Stein, Hitler tenía conciencia de este concepto ya en 1912; de hecho, fue la obsesión de Hitler por la lanza y su poder de «varita mágica» el motivo de que los dos hombres de conocieran. En el verano de 1912, el doctor Stein compró una edición de Parsival, romance sobre el Grial del poeta alemán del siglo XIII Wolfram von Eschenbach, a un librero ocultista de Viena. Estaba llena de comentarios manuscritos en los márgenes, que mostraban una combinación de sabiduría ocultista y racismo patológico. En las guardas, su anterior propietario había anotado su nombre: Adolf Hitler.
A través del librero, Stein encontró a Hitler y pasó muchas horas con él, horrorizado pero fascinado. Aunque pasarían años antes de que el mísero pintor de cromos diera los primeros pasos por el camino del poder, poseía ya un carisma maligno. A través de su tortuoso discurso, una obsesión destacaba claramente: tenía un destino místico que cumplir y, según Stein, la lanza era la clave.
Hitler describió a Stein cómo había adquirido la lanza su especial significado para él:
Lentamente me apercibí de una presencia poderosa que la rodeaba, la misma impresionante presencia que había experimentado interiormente en esas ocasiones únicas de mi vida en que había sentido que un gran destino me aguardaba... una ventana en el futuro que se abría, a través de la cual veía, en un relámpago de iluminación, un hecho futuro, en función del cual sabía, más allá de toda contradicción, que la sangre de mis venas se transformaría algún día en el vehículo del espíritu de mi pueblo.

Hitler nunca reveló la naturaleza de su «visión», pero Stein creía que se había visto a sí mismo un cuarto de siglo después en la Heldenplatz, frente al palacio Hofburg, dirigiéndose a los nazis austríacos y a los desconcertados ciudadanos vieneses. Allí, el 14 de marzo de 1938, el Führer alemán anunciaría su anexión de Austria al Reich alemán... y daría la orden de llevar los atributos de los Habsburgo a Nüremberg, hogar espiritual del movimiento nazi.

Una Curiosa Primacía

La arena de Luitpold, en Nüremberg, escena de los más espectaculares mítines nazis de la preguerra, presenció el desfile informal de los soldados americanos victoriosos en abril de 1945.
La toma de posesión del tesoro constituyó un gesto de benevolencia sorprendente, considerando que Hitler despreciaba a la casa de Habsburgo, a la que consideraba traidora a la raza germánica. Sin embargo, el 13 de octubre, la lanza y otros objetos fueron cargados en un tren blindado provisto de una guardia de SS, y cruzaron la frontera alemana. Fueron instalados en el vestíbulo de la iglesia de Santa Catalina, donde Hitler pensaba instalar un museo de guerra nazi. Stein creía que, cuando Hitler tuviera la lanza en su poder, sus ambiciones latentes de conquista empezarían a crecer y florecer.
Si los conocimientos de Hitler sobre la historia de la lanza eran tan amplios como decía Stein, tiene que haber estado al tanto de las leyendas sobre el destino de Carlomagno, Barbarroja y todos cuantos la habían blandido como un arma y habían perecido cuando escapó a su control. La leyenda parece haber sido confirmada por una inquietante coincidencia que marcó el final de su conexión con la Lanza.
Después de los intensos bombardeos aliados de octubre de 1944, durante los cuales Nüremberg sufrió enormes daños, Hitler ordenó que la lanza, junto con el resto del tesoro de los Habsburgo, fuera enterrada en una bóveda construida especialmente. Seis meses después, el Séptimo Ejército norteamericano había rodeado la antigua ciudad, defendida por 22.000 SS, 100 panzers y 22 regimientos de artillería. Durante cuatro días, la veterana división Thunderbird martilleó a estas formidables defensas hasta que el 20 de abril de 1945 -el día en que Hitler cumplía 56 años- la bandera americana victoriosa fue izada sobre las ruinas.
Durante los días siguientes, mientras las tropas norteamericanas localizaban a los supervivientes nazis y comenzaba el largo proceso de los interrogatorios, la Compañía C del Tercer regimiento del Gobierno Militar, al mando del teniente William Horn, era enviada en busca del tesoro de los Habsburgo. Por casualidad, un proyectil había facilitado su tarea, volando una pared de ladrillo y dejando a la vista la entrada de la bóveda. Después de algunas dificultades con las puertas de acero de la misma, el teniente Horn entró en la cámara subterránea y echó una ojeada a la polvorienta oscuridad. Allí, sobre un lecho de descolorido terciopelo rojo, estaba la fabulosa lanza de Longinos. El teniente Horn extendió la mano y tomó posesión de la lanza en nombre del gobierno de los Estados Unidos. La fecha, 30 de abril de 1945, está registrada en los textos de historia.
Y, por escépticos que sean los críticos -acerca de Walter Stein, el ocultismo en general y las leyendas de la Santa Lanza en particular- también es un hecho histórico que a unos cientos de kilómetros de distancia, en un bunker de Berlín, Adolf Hitler eligió esa tarde para coger una pistola y quitarse la vida.

Imagen de la lanza de Longinos de los Hadsburgo

Fuente: Mundo paranormal.com

Que les parecio muchachos que opinan al respecto, un poco larguillo, pero interesante, eh?
Responder Citando
Los siguientes 10 Usuarios le dieron las Gracias a angel8386 por este Post:
bigboy4011 (10-Oct-2010), cocoliso_80 (11-Oct-2010), Crispulo88 (04-Feb-2011), fihermic (18-Jan-2009), jmm00044 (17-Jan-2009), karmatico (15-Apr-2009), Lucky88 (17-Jan-2009), raul2040 (27-Jan-2009), Sol (20-Jan-2009), sorgina (20-Jan-2009)
 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#2  
Antiguo 17-Jan-2009, 11:22
Avatar de jmm00044
Colaborador
 
Fecha de Ingreso: September-2008
Ubicación: Al sur
Mensajes: 16.891
Gracias: 13.555
Le dieron las gracias 171.759 veces en 16.034 Posts
Pionero Medalla Stradivarius Medalla Atila el Huno 
Predeterminado Respuesta: La lanza de Longinos

La cuestion de las reliquias hay que ponerlas siempre en cuarentena, no ya por la evidente falsedad de algunas (pañales del niño Jesos incluido...) sino porque este tipo de objetos de caracter semi-sagrado y "milagroso" era ansiado por cualquier Iglesia o ciudad con el fin de atraer peregrinos con la evidente mejora de la economia del lugar gracias a los donativos y el mercado que originaba el objeto en cuestion...
Pese al dudoso origen de la mayoria de ellos y al evidente interes crematistico , la tradicion y la misma Iglesia Catolica explica y legitima de forma mas o menos fabulada muchas de estas reliquias pese a que incluso existen de algunas de ellas varios ejemplares (sabana santa en Turin y en Oviedo, varios santos griales y multitud de trozos de la Santa Cruz.
Tema curioso y complicado este de las santas reliquias...
Responder Citando
Los siguientes 3 Usuarios le dieron las Gracias a jmm00044 por este Post:
fihermic (18-Jan-2009), Lucky88 (17-Jan-2009), Sol (20-Jan-2009)
 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#3  
Antiguo 17-Jan-2009, 12:59
Miembro activo
 
Fecha de Ingreso: October-2008
Mensajes: 140
Gracias: 249
Le dieron las gracias 613 veces en 120 Posts
Medalla Gutenberg 
Predeterminado Respuesta: La lanza de Longinos

Hola...
Te agradezco la historia, Angel, es interesante como hecho histórico (la fascinación de determinados personajes históricos por los denominados "objetos de poder"). En cuanto a la cuestión de las reliquias... bueno... opino más bien como Jmm, si se fundieran todos los supuestos "clavos de Cristo" se podría construir una buena vía de ferrocarril con el material resultante .
Lo del sincronismo que se menciona, la fecha del 30 de abril... bueno... Si un comando aliado hubiera rescatado la famosa lanza de manos alemanas, pongamos, el 12 de septiembre de 1941 y a Hitler le hubiera dado por suicidarse el mismo día, en pleno desarrollo de la guerra y sin nada decidido, tal vez diera que pensar, pero el 30 de abril de 1945, a una semana de terminar la guerra, la concentración de hechos era tan alta que no sorprende...
Pero la cuestión que has posteado es interesante para conocer los aspectos de la época y sus protagonistas, creamos o no en la validez de algunos de ellos...
Un saludo...
Responder Citando
Los siguientes 3 Usuarios le dieron las Gracias a Lucky88 por este Post:
fihermic (18-Jan-2009), jmm00044 (17-Jan-2009), Sol (20-Jan-2009)
Sponsored Links

Recuerda, haciendo clic en la publicidad no abandonas el Foro :)

 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#4  
Antiguo 27-Jan-2009, 07:01
Avatar de raul2040
Colaborador
 
Fecha de Ingreso: January-2009
Ubicación: buenos aires
Mensajes: 7.274
Gracias: 10.909
Le dieron las gracias 9.109 veces en 2.875 Posts
Medalla Excelsae paliquerum 
Predeterminado Respuesta: La lanza de Longinos

un teme realmente interesante

La Santa Lanza

En el Evangelio de San Juan (XIX, 34) leemos que, después de la muerte de Nuestro Salvador, "uno de los soldados le abrió el costado con una lanza [lancea], y luego salió sangre y agua". Nada se sabe de esta arma santificada hasta la descripción que hizo San Antonino de Piancenza (570 d.C.) de los santos lugares de Jerusalén, donde nos dice que en la Basílica del Monte Sión vio "la corona de espinas con la que Nuestro Señor fue coronado y la Lanza con la que fue herido en el costado". Tal y como señala M. De Mély (Exuviae, III, 32), la mención de la Lanza en la iglesia del Santo Sepulcro en el llamado "Breviarius", no es fiable. Por otra parte, en una miniatura del famoso manuscrito sirio de la Biblioteca Laurenciana de Florencia, iluminado por tal Rabulas en el año 586, se le da una importancia significativa a la herida en el costado de Cristo. Además, el nombre Longinus -si, de hecho, no se trata de una adición posterior- está escrito en caracteres griegos (LOGINOS) sobre la cabeza del soldado que está clavando su Lanza en el costado de Nuestro Salvador. Esto parece demostrar que la leyenda que asigna este nombre al soldado (quién, según la misma tradición, fue curado de oftalmía y convertido por una gota de la preciosa sangre que salía a borbotones de la herida) pertenece al siglo VI. Además, resulta tentador, aunque temerario, conjeturar que el nombre Logginos o Logchinos está, en cierto modo, conectado con la Lanza (logche). Sea como fuere, a finales del siglo VI fue venerada en Jerusalén una Lanza que supuestamente perforó el cuerpo de Nuestro Salvador y la presencia de esta importante reliquia es testimoniada un siglo antes por Casiodoro (en el salmo LXXXVI, P.L., LXX, 621) y posteriormente por Gregorio de Tours (P.L., LXXI, 712). En el año 615, Jerusalén fue tomada por un teniente del rey persa Chosroes. Las sagradas reliquias de la Pasión cayeron en manos de los paganos y, según el "Chronicon Paschale", la punta de la Lanza, que estaba partida, fue donada el mismo año a Nicetas, quien la llevó a Constantinopla y la depositó en la iglesia de Santa Sofía. Esta punta de la Lanza, colocada en una "yeona" o icono, fue regalada siglos después (en 1244) por Baldwin a San Luis, quien la engarzó con la Corona de Espinas (q.v.) en la Sainte Chapelle. Durante la Revolución Francesa estas reliquias fueron trasladadas a la Biblioteca Nacional de París y, aunque la corona se ha preservado hasta nuestros días, la otra reliquia ha desaparecido.

En cuanto a la segunda y parte más grande de la Lanza, Arculpus, alrededor del año 670, la vio en Jerusalén, donde debió haber sido restituida por Heraclius, pero entonces era venerada en la iglesia del Santo Sepulcro. Después
de esta fecha, no oiremos hablar de ella a ningún peregrino de Tierra Santa. Por ejemplo, San Willibald, quien llegó a Jerusalén en 715, no la menciona. En consecuencia, hay razones para creer que la reliquia mayor así como la punta habían sido llevadas a Constantinopla antes del siglo X, posiblemente al mismo tiempo que la Corona de Espinas. De todos modos, su presencia en Constantinopla parece ser atestiguada claramente por varios peregrinos, especialmente rusos, y aunque en lo sucesivo fue depositada en varias iglesias, es posible seguir su rastro y distinguirla de la reliquia de la punta. Sir John Mandeville, cuya credibilidad como testigo ha sido en parte rehabilitada en los últimos años, declaró en 1357, que había visto la hoja de la Santa Lanza en París y en Constantinopla y que la última era una reliquia mucho más grande que la primera. Fuese la que fuese, la reliquia de Constantinopla cayó en manos de los turcos y en 1492, bajo circunstancias minuciosamente descritas en "Historia de los Papas", de Pastor, el Sultán Bajazet la envió a Inocencio VIII para ganarse sus favores en el asunto de su hermano Zizim, prisionero del papa. Desde entonces, esta reliquia nunca abandonó Roma, donde se conserva bajo la cúpula de San Pedro. Benedicto XIV (De Beat. et Canon, IV, ii, 31) afirma que obtuvo en París un dibujo exacto de la punta de la Lanza y al compararla con la reliquia mayor de San Pedro, concluyó que las dos habían formado parte de una misma hoja. M. de Mély publicó por primera vez en 1904 un dibujo exacto de la reliquia romana de la cabeza de la Lanza y el hecho de que no aparezca la punta es tan singular como en los otros dibujos, a menudo fantasiosos, de la Lanza del Vaticano. Con el envío de la Lanza a Inocencio VIII, planearon sobre Roma grandes dudas sobre su autenticidad, como señala Burchard en su "Diario" (I, 473-86, ed. Thusasne), a causa de las conocidas Lanzas rivales preservadas en Nuremberg, París, etc., así como por el supuesto descubrimiento de la Santa Lanza en Antioquía gracias a la revelación de San Andrés en 1098, durante la Primera Cruzada. El Bolandista Raynaldi y muchas otras autoridades creyeron que la Lanza encontrada en 1098 cayó en manos de los turcos y posteriormente enviada por Bajazet al Papa Inocencio, pero de las investigaciones de M. de Mély parece probarse que se trata de la misma reliquia preservada hoy celosamente en Etschmiadzin, en Armenia. En sentido estricto, nunca se trató de una lanza, sino más bien de la cabeza de una lanza y es factible (a causa de su descubrimiento bajo circunstancias muy cuestionables por el cruzado Peter Bartholomew) que haya sido venerada como el arma con la cual ciertos judíos de Beirut clavaron una figura de Cristo crucificado; un ultraje al que se cree que siguió un milagroso brotar de sangre.

Otra Lanza que pretende ser la que produjo la herida en el costado de Cristo se guarda entre las insignias imperiales en Viena y es conocida como la Lanza de San Mauricio. Esta arma fue utilizada desde 1273 en la ceremonia de coronación del Emperador de Occidente y desde hace tiempo forma parte del emblema de la investidura. En 1424 fue a parar a Nuremberg y probablemente se trate de la Lanza conocida como la del Emperador Constantino, quien engarzó un clavo o una porción de un clavo de la Crucifixión. La historia narrada por Guillermo de Malmesbury sobre la donación de la Santa Lanza al Rey Athelstan de Inglaterra por Hugo Capeto parece ser debida a una idea equivocada. Otra última lanza supuestamente perteneciente a la Pasión de Cristo se conserva en Cracovia, pero, aunque se alega que ha permanecido allí durante ocho siglos, es del todo imposible reconstruir su historia.

El único trabajo de una autoridad reconocida que verse sobre todas las evidencias disponibles es el de M.F. DE MÉLY publicado en París en 1904 como el tercer volumen del Exuviae Sacrae Constantinopolitanae del COMTE DE RIANT. Contiene dibujos auténticos nunca antes publicados y una valiosa selección de fragmentos justificativos. Además de estos importantes trabajos, el lector puede dirigirse a ROHAULT DE FLEURY, Memoire sur les Instruments de la Passion (Paris, 1870), 272- 75; BEURLIER, s.v. Lance in Dict. de la Bible; SCHROD in Kirchenlex., VII, 1419- 22; MARTIN, Reliques de la Passion.

HERBERT THURSTON
Transcrito por Michael T. Barrett
Dedicado a Angelia Harris
Traducido por Francisco M. Moreno del Valle


fuente
Responder Citando
Los siguientes 2 Usuarios le dieron las Gracias a raul2040 por este Post:
angel8386 (27-Jan-2009), Sol (28-Jan-2009)
 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#5  
Antiguo 28-Jan-2009, 21:07
Avatar de Sol
Sol Sol está desconectado
Moderador
 
Fecha de Ingreso: September-2008
Ubicación: Desde hace 20 años en Teruel, que es una gran olvidada pero EXISTE
Mensajes: 2.032
Gracias: 8.096
Le dieron las gracias 12.645 veces en 1.882 Posts
Pionero Honoris Causa 
Predeterminado Respuesta: La lanza de Longinos

Hay un libro curioso y al alcance porque está escrito en español por José González,que trata sobre el tema de las reliquias y la obsesión de Himmler y Hitler por poseerlas; se titula "las Reliquias de Hitler",con 256 páginas, ahora esta agotado en la editorial, aunque su salida al mercado fue en 2005; se puede localizar en Bibliotecas...

Este es un breve resumen extraido del libro:

"¿Qué pensarían si les dijéramos que Hitler estuvo rodeado de magos y miembros de poderosas sociedades secretas, y que le influyeron a la hora de tomar decisiones? ¿O que estuvo obsesionado por descubrir todos los objetos sagrados que se repartían por el mundo, en la creencia de que le darían el poder absoluto? ¿O que creó expediciones en busca, por ejemplo, del Santo Grial o del mítico reino de Shambala?
En esta obra nos acercaremos a sociedades secretas como la Orden Armanista, la Germanenorden, la Orden de los Nuevos Templarios o la Sociedad Thule; a esa guerra «ocultista» que a la sombra de la II Guerra Mundial enfrentó a nazis con aliados; a delirios místico-raciales como el representado por la Teozoología o los contenidos antisemitas de la revista Ostara; a las insostenibles teorías del Espacio Vital, la Tierra Hueca y el Hielo Eterno, sin olvidar la búsqueda que los nazis emprendieron de reliquias como el Santo Grial o la Lanza del Destino.
Las experiencias místicas de Hitler, las obsesiones ocultistas de Himmler, la influencia de astrólogos y magos en ambos bandos del conflicto, el engaño esotérico del vuelo de Rudolf Hess, el fraude de los Protocolos de los Sabios de Sión... Las reliquias de Hitler aporta luz sobre estos y otros muchos asuntos sin los que es imposible comprender el mayor desastre de la historia."
Responder Citando
El siguiente usuario le dio las gracias a Sol por este post:
jmm00044 (28-Jan-2009)
 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#6  
Antiguo 28-Jan-2009, 21:27
Avatar de Sol
Sol Sol está desconectado
Moderador
 
Fecha de Ingreso: September-2008
Ubicación: Desde hace 20 años en Teruel, que es una gran olvidada pero EXISTE
Mensajes: 2.032
Gracias: 8.096
Le dieron las gracias 12.645 veces en 1.882 Posts
Pionero Honoris Causa 
Icon15 Respuesta: La lanza de Longinos

No quiero aburrir a los compañeros;pero hay curiosidades sobre la lanza, quien más la deseó fue Hiimmler...
la leyenda sobre la Lanza, de la que se dice que el portador de esta podrá controlar los designios del mundo ,tiene otra profecía negra: “aquel que la pierda, morirá”. No sabemos si es real o no, pero la leyenda dice que Carlomagno, teniendo en sus manos la lanza, murió cuando la dejó caer a un río por accidente en 814. Y en 1190 Barbarroja cometió el mismo error dejando caer la lanza mientras vadeaba el río Cidno y muriendo ahogado poco después. Curiosamente, el 30 de abril de 1945, los aliados encontraron la lanza en Nuremberg, lo que suponía un cambio de dueño, cosa que, según la leyenda, implicaba la muerte del anterior. Ese mismo día, estando aislado en el Bunker de Berlín sin saber que estaba pasando en Nuremberg, Hitler decidió suicidarse junto a Eva Braun...¿sincronia?,¿ los hados?...
Esta es una fotografía del Castillo de Wewelsburg, en cuya cripta se guardaban como en un Sancta Santorum todo aquello que para Himmler y sus compañeros tenía el valor de lo esoterico y de lo legendario...
¿Habeís reparado en la forma geométrica del castillo?

Este es el emblema de la sociedad Thule, auspiciada por Himmler y sus compañeros, era una orden cerrada, donde el numero trece tenía una gran importancia,al igual que los rituales..
.
A principios del siglo XIX vieron la luz por toda Europa un buen número de sociedades secretas. En Alemania la que más destacó fue la “Sociedad Thule”, creada en 1912 y de la que fueron miembros los propios Hitler, Himmler y algun otro personaje importante del nazismo como el secretario personal del Fuhrer, Rudolf Hess. El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán o simplemente Partido Nazi con el que Hitler ganaría las elecciones en 1933 tuvo su origen en esta sociedad secreta, siendo el brazo político de la misma.

La sociedad Thule fue creada por el noble alemán Rudolf von Sebottendorff con una esvástica y una espada como emblema. El nombre hace referencia al mítico reino de Thule, que según ellos existió pero que sin embargo no es más que otro nombre para denominar a la Atlántida. Los miembros de este grupo forjaron toda una leyenda según la cual los pueblos germánicos descendían directamente de una raza superior ya extinta. La raza Aria. Uno de los socios más importantes fue Karl Hausshoffer, militar y experto en culturas de oriente, de donde, según el, provenía esta raza superior. Siguiendo esta teoría, en 1938 Himmler envió una expedición al Tibet para encontrar los orígenes de la raza aria. A pesar de los esfuerzos no consiguieron pruebas de lo que afirmaba Hausshoffer, quien decidió poner fin a su vida asesinando a su mujer y suicidándose luego mediante un ritual japonés en 1946.
Responder Citando
Los siguientes 2 Usuarios le dieron las Gracias a Sol por este Post:
angel8386 (30-Jan-2009), raul2040 (28-Jan-2009)
Sponsored Links

Recuerda, haciendo clic en la publicidad no abandonas el Foro :)

 
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!Spurl this Post!Reddit! Wong this Post!Google Bookmark this Post!Live Bookmark this Post!Stumble this Post!Yahoo Bookmark this Post!Bookmark to Slashdot!
#7  
Antiguo 30-Jan-2009, 09:58
Avatar de angel8386
Colaborador
 
Fecha de Ingreso: September-2008
Ubicación: Quiero ser el administrador en lugar del administrador
Mensajes: 7.694
Gracias: 15.466
Le dieron las gracias 19.970 veces en 5.166 Posts
Pionero Medalla Cruz de Hierro 
Predeterminado Respuesta: La lanza de Longinos

Gran info Sol!!!!!
Responder Citando
El siguiente usuario le dio las gracias a angel8386 por este post:
Sol (30-Jan-2009)
Respuesta


Marcadores

Etiquetas
lanza, longinos

Herramientas
Desplegado

Normas de Publicación
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder temas
No puedes subir archivos adjuntos
No puedes editar tus mensajes

Los Códigos BB están Activado
Las Caritas están Activado
[IMG] está Activado
El Código HTML está Desactivado
Trackbacks are Activado
Pingbacks are Activado
Refbacks are Desactivado


Powered by vBulletin®
Copyright ©2000 - 2012, Jelsoft Enterprises Ltd.
SEO by vBSEO 3.3.0
Exvagos es marca registrada.